Monseñor Rómulo Emiliani atribuyó el origen de los problemas que vive el país, entre éstos la corrupción, al hecho de que "se idolatra el dinero como a un Dios", al tiempo que advirtió que Panamá necesita de una "renovación espiritual profunda".
Las declaraciones de Emiliani se dieron a su arribo al Aeropuerto Internacional de Tocumen luego de permanecer por año y medio fuera de Panamá tras recibir amenazas de muerte por sus denuncias contra grupos insurgentes que operan en la frontera con Colombia.
En medio de una férrea seguridad, el religioso con sotana negra y una abundante barba llegó a las 9:15 a.m. procedente de Caracas, Venezuela, donde hizo una escala técnica luego de viajar desde el Vaticano.
Fue recibido por decenas de feligreses que entonaban cantos religiosos. Aunque aclaró que no hablará de los problemas nacionales, al pedírsele que opininara sobre la crisis de corrupción que vive Panamá, expresó que el origen de este problema y de otros, es porque "se ama al dinero como a un Dios".
Reiteró que los motivos de su salida de Panamá fueron por amenazas contra su vida por defender a su patria y a la soberanía nacional. No obstante, pidió a los grupos que lo amenazaron de muerte hace año y medio que respeten el territorio nacional y no sigan persiguiendo a los darienitas. Emiliani fue nombrado obispo de la Diócesis de San Pedro Sula en Honduras.