Impunidad y desconfianza genera en la ciudadanía la constante negativa de las autoridades de dar información pública cuando particulares la solicitan invocando la Ley de Transparencia, advirtió ayer la Iglesia católica.
En su editorial, el semanario Panorama Católico comenta sobre las últimas respuestas negativas que han dado instituciones y la Corte Suprema a peticiones realizadas por particulares para obtener información sobre la gestión pública, en base a la Ley de Transparencia. "Las respuestas negativas a las peticiones, incluidas las de la Corte Suprema, podrán tener sustento legal, pero jamás podrán ganar credibilidad y la confianza ciudadana", señala el semanario.
Advierte que la confianza y credibilidad de la ciudadanía son necesarias para que toda gestión de gobierno obtenga "el respaldo ciudadano, y para que la autoridad sea considerada, moralmente como representante legítima de los intereses de la población".
Agrega que la sustentación que alegan las autoridades para negar la petición basada en que sólo se puede suministrar a partes interesadas en la misma, no tiene justificación. "Ante tal argumento, la comunidad se pregunta con justificada razón: ¿ acaso los asuntos públicos no son de legítimo interés de los ciudadanos?, destaca la opinión del periódico.
Recursos para obtener información sobre salarios y gastos de algunos funcionarios, y el control de las normas sanitarias en supermercados y restaurantes fueron recientemente negados a particulares que hicieron la petición.
Los altibajos que se suceden con la Ley de Transparencia, presentan a la comunidad la idea de impunidad y de conveniencia, cuando se trata de obtener información sobre ciertos temas, indica. Frente a los actuales hechos, señala la opinión del medio, "sólo resta recordar que el pueblo observa y que la autoridad debe estar atenta al sentir del mismo".