La Iglesia Católica panameña se encuentra alarmada por la proliferación exagerada de cultos y ritos satánicos en todo el país que incluyen, entre otras prácticas, el sacrificio de animales y la profanación de tumbas.
Lo anterior fue expresado por una fuente eclesiástica quien afirmó que algunos de los ritos satánicos que se practican en Panamá comprenden el sacrificio de niños recién nacidos y profanación de tumbas, para posteriormente abusar de los cadáveres de personas que han muerto violentamente en accidentes de tránsito, homicidios o suicidios.
Para el director general de FE-TV Canal 5, Manuel Santiago Blanquer la proliferación de los cultos y ritos satánicos en Panamá no son más que el resultado del aprovechamiento y del ofrecimiento de "falsas promesas", relacionadas con una vida próspera y de gozo formuladas a la gente, por los adoradores.
Explicó que la necesidad del hombre de tener puntos de referencia espiritual es aprovechada por los "satanistas" que le prometen a la gente un porvenir de gozo y comodidades y de una vida en abundancia material.
Recordó que incluso el propietario de la transnacional Proctor and Gamble responsable de la distribución mundial de productos como los Pampers, la pasta dental Crest y del shampoo Head and Shoulder, manifestó públicamente en Estados Unidos que todos los beneficios de sus empresas los donaba a la iglesia de Satán.
Manifestó además, que incluso, el referido empresario estadounidense retó a los cristianos de todo el mundo a tratar de disminuir con sus oraciones, los ingresos multimillonarios de sus empresas.
Cabe destacar que los ritos satánicos sólo se realizan en casos especiales y los mismos se dan como una muestra del agradecimiento que le expresan a Satán, por todas las posesiones materiales que les ha permitido alcanzar.
En los ritos satánicos se utilizan las cabezas y vísceras de los muertos, donde son incineradas y posteriormente se realiza un rito de revolcarse en sus cenizas.
Los adoradores de Satán nacen en su mayoría de las prácticas ocultas como la santería y aproximadamente el 3 por ciento de las personas que se dedican al satanismo son santeros.
Para el pastor evangélico Marcos Scott, si bien el satanismo es una organización muy pequeña en Panamá, ha experimentado un crecimiento desde principios de la década del 90 y su objetivo fundamental está orientado a "hurtar, matar y destruir".