La asistencia a las misas ha bajado, mientras que los bautizos, confirmaciones y matrimonios también han disminuido significativamente, según reconoció el secretario ejecutivo del Departamento de Misiones del Consejo Episcopal Latinoamericano, Jesús Osorno. Admitió que la Iglesia Católica está perdiendo fieles y planteó una agresivo plan para evitar más deserciones. La Iglesia Católica panameña, al igual que la de toda Latinoamérica, debe salir a "buscar a los fieles, porque se está quedando con una oveja y está dejando las noventa y nueve por fuera", advirtió el clérigo en declaraciones publicadas en la última edición del semanario Panorama Católico.
Osorno hizo un llamado a los laicos a "misionar" dentro y fuera de las fronteras. Ante esta situación desalentadora -apuntó el religioso- los católicos están obligados a retomar y revitalizar la acción misionera de la Iglesia con nuevas actitudes y nuevos compromisos. El sacerdote misionero estuvo en Panamá para participar en un Encuentro Pastoral Indígena. "El desafío de la Iglesia latinoamericana es prepararse para esta nueva sociedad con cambios audaces, que exige nuevas palabras, signos, y dinamismo para llegar a los fieles", indicó.
Expresó que el mensaje es el mismo, pero debe tener una nueva presentación que llegue a las culturas oprimidas, marginadas, dependientes y los jóvenes. Señaló que se refirió al potencial de los laicos del continente en la misión "ad gentes" como aporte significativo a la Iglesia Universal. Por último, Osorno instó a los laicos a considerar emprender misiones en los continentes de Africa y Asia, los cuales -anotó- están necesitados de una acción evangelizadora.