La Carta Pastoral que divulgó ayer la Conferencia Episcopal de Panamá denominada "Compromiso ciudadano ante las próximas elecciones" expone la educación panameña como uno de los temas más preocupantes del país.
Los obispos lamentaron "la casi nula información de los resultados de las investigaciones de los escándalos de corrupción, tales como: el FECE, la venta de diplomas y el mal estado de las infraestructuras, especialmente, por la mala remoción de la fibra de vidrio, solo por mencionar algunos.
Precisamente, esos fueron temas que denunció Panamá América durante el 2008 a través de varias publicaciones.
"Abogamos por la erradicación de la prevalencia de los intereses políticos y gremiales en el sistema educativo", resalta el documento.
En la Carta Pastoral, los obispos también destacaron que el crecimiento económico aumentó a un ritmo impresionante, pero registrando niveles "vergonzosamente" altos de pobreza.
La crisis del transporte es un tema trascendental que no pasó por alto la Iglesia católica de Panamá, así como "la falta de seguridad en las vías, las condiciones mecánicas no adecuadas y el incumplimiento constante de las normas de tránsito".
En el área de salud, la Carta Pastoral presenta las quejas más frecuentes que marcan la deficiencia de la calidad de los servicios como: la mora de las citas y operaciones y la falta de medicamentos.
El desempleo, la administración de justicia, la corrupción, la violencia y la seguridad también fueron analizados.
Los obispos cuestionaron que frente al "incremento de las tasas de criminalidad se plantean políticas de seguridad de manera reactiva y no como parte de una política de Estado a largo plazo".
Un pacto en abandono.
La Carta Pastoral advierte que a pesar de los esfuerzos, no lograron que los partidos políticos firmaran el Pacto Ético Electoral.
Monseñor José Dimas Cedeño, arzobispo de Panamá, juzgó la actitud de los candidatos presidenciales y espera que eso no sea una señal de que la campaña política dejará de ser una contienda cívica para convertirse en una batalla campal a fin de conquistar el poder a cualquier precio.
Entretanto, monseñor José Luis Lacunza, presidente de la Conferencia Episcopal Panameña, criticó los costos elevados de las campañas políticas y afirmó que el pueblo está "harto" de una campaña que lleva casi dos años.