En el caso de los disturbios registrados en Bocas del Toro "no puede haber impunidad, porque eso sería alentar el delito", advirtió ayer el presidente de la Comisión Investigadora de los hechos acaecidos en esa provincia, Roberto Troncoso.
“Hay que investigar a los agentes de la Policía, manifestantes y las fuerzas foráneas que participaron en las protestas”, dijo.
La posición de Troncoso fue compartida por el arzobispo de Panamá, Monseñor José Dimas Ulloa, quien considera que es necesario que en este caso se haga justicia y que se investigue por la tranquilidad de todos.
Hubo dos muertes directas por estos hechos violentos y otras dos que estuvieron relacionadas, que tienen que ser “investigadas” y debe haber responsables, recalcó Troncoso.
Sus declaraciones se dieron en el acto de entrega formal del informe original elaborado por la Comisión a la Conferencia Episcopal Panameña de la Iglesia Católica, que será el custodio del documento.
Según Troncoso, el informe no puede quedar solo en manos del gobierno, pues la información debe reposar en un ente independiente y la mejor institución es la Iglesia.
Manifestó que ahora que se entregó el informe, corresponde al Ministerio Público hacer las investigaciones .
En tanto, monseñor Ulloa señaló que en este caso se debe hacer justicia, y además es correcto para que se conozca la verdad y no se vuelva a repetir una situación como esta en el país.