Un llamado a los políticos y funcionarios hizo monseñor José Dimas Cedeño, durante esta Semana Santa, para que reflexionen y tomen decisiones que vayan en beneficio del bien común.
"Todo servidor público tiene la función de servir a la patria y no buscar sus propios intereses, sobre todo, aquellos que tienen que legislar a favor del pueblo", agregó.
Monseñor manifestó que toda ley aprobada en la Asamblea tiene que estar hecha para beneficiar a la comunidad, y nunca ir contra la vida, los derechos humanos y el bien de todos.
El arzobispo señaló que que toda autoridad viene de Dios, pero debe estar al servicio de las demás personas.
"Es una verdad que siempre la Iglesia ha predicado y se la recordamos para esta época a los gobernantes", aportó.
Lamentó el clima de violencia que aumenta y se nota en Panamá, pero resaltó que el incremento de penas por sí solo no es el remedio único de esta situación.
Sostuvo que se requieren muchas medidas, sobre todo en el aspecto de la educación y el apoyo a las familias, ya que el país afronta un problema de desintegración, el cual se debe atender.
"Debemos fomentar el amor fraterno y el espíritu de justicia. Además, como sociedad, debemos reconocer que hacen falta valores humanos y cristianos, que nos permitan una convivencia en hermandad", añadió.