El obispo de la Diócesis de David, monseñor José Luis Lacunza, emitió ayer un comunicado en el cual rechaza la construcción del camino ecológico Boquete-Cerro Punta.
El documento dice que este "es el tercer intento de convertir el Sendero de los Quetzales en una carretera. Afortunadamente, los gobiernos anteriores, militar uno, y democrático el otro, atendieron las razones ecológicas y desistieron del proyecto".
Agrega que "no cabe duda" que una carretera siempre es un bien para la comunidad, máxime si atiende necesidades de poblaciones aisladas o marginadas y si se trata de la única alternativa.
No obstante, sostiene que "en el caso que nos ocupa, no se cumplen todas esas condiciones".
"Yo creo que las cosas no deben plantearse en esos términos, porque hay razones que sustentan el que muchos se opongan al camino y lamentablemente la impresión es que el Ejecutivo está interesado en que el proyecto se realice a costa de lo que sea", destaca.
Cecilia Mc Intire es la primera afectada por la lucha en contra de la construcción de la carretera Boquete-Cerro Punta, debido a que la administración de la finca ARKAPAL, propiedad de la mandataria Mireya Moscoso, ordenó el corte del suministro de energía eléctrica a la ciudadana.
El hecho causó confusión y sin sabores entre los residentes del distrito de Boquete, quienes no se imaginaron que se harían realidad las amenazas telefónicas de desconocidos que le advirtieron a la señora, de 75 años de edad, que iba a dormir con "guarichas" por oponerse al polémico camino.
Mc Intire explicó que desde hace muchos años recibe energía eléctrica de la planta hidroeléctrica de la Finca ARKAPAL, que pertenecía a Arnulfo Arias Madrid, ahora propiedad de Moscoso.
"El doctor Arnulfo Arias nunca me cobró la energía y cuando él murió empecé a pagar mi luz, y le agradezco que me dieron esa facilidad, porque en ese lugar no hay este servicio público. Pero recibí las llamadas de un hombre que decía... como voy a gozar de verla alumbrada con guarichita", expresó.
Nunca pensó que ARKAPAL decidiera cortar el suministro de la energía eléctrica y el miércoles llegó un empleado de la finca con una nota firmada por el encargado Edgardo Miranda, donde manifestaba que ARKAPAL no le iba a proveer más energía eléctrica.
Como si fuera una actuación en los tiempos de la dictadura, Cecilia no tuvo más alternativa que esperar el corte y la única respuesta del encargado de la finca fue que cualquier cosa que la conversara con Mirna Pitti, ministra de la Presidencia.
La ciudadana catalogó esta situación como una medida de presión por parte del Gobierno, porque ella está en contra de la construcción de la carretera, ya que su sobrino, quien también recibe energía eléctrica de esta planta, no corrió la misma suerte.
El tendido eléctrico trifácico fue comprado e instalado con dinero de su propiedad y por lo tanto le pertenece. Ahora va a proceder a interponer una demanda legal ante las autoridades competentes para que sea resarcido el daño ocasionado.
"Estoy absolutamente segura que esto obedece a mi decisión de oponerme a la construcción de la carretera y nunca les he fallado en los pagos, en cambio ellos en el último recibo me quedaron debiendo, donde por error efectuaron una mala lectura del medidor y pagué casi B/.100 más", expresó.
Consideró esta situación como acciones muy bajas y ahora interpuso una demanda formal para que ARKAPAL pague todo lo que cueste a Unión Fenosa llevar la energía eléctrica al lugar.
"Doña Nena", como le llaman cariñosamente en Boquete, no está sola, advirtieron los ambientalistas, luego que este jueves se efectuara una primera vigilia en su casa como una muestra de solidaridad, después que estos hechos atentaran contra su paz familiar.
Ahora los miembros de las organizaciones ambientalistas están conscientes de las represalias y las persecuciones, pero continuarán en pie de guerra para que no se cumplan caprichos dentro del Parque Nacional Volcán Barú.
Por su parte, Rodrigo Marciaq, residente del área, dijo sentirse muy mal, porque el problema es la discusión de una carretera que pasó a formar parte de un capricho, de soberbia y de la violación de las leyes.
"Doña Nena, vive en la comunidad de Palo Alto en Boquete, y le hacen esto a ella porque están en contra de la carretera y después de la protesta del domingo, se han iniciado situaciones donde se está perdiendo el respeto", manifestó.
Agregó que es una situación que da mucho que desear, porque se trata de una persona honorable de la comunidad y de la finca de la mandataria del país. Con estas acciones las medidas de presión para que no se construya esta carretera van a aumentar.
Este 28 y 29 de noviembre, los ambientalistas no descartan llevar a cabo medidas de presión en este distrito por las injusticias que se han cometido contra el pueblo.