Hay una crisis de fe, de moral, de valores, hay un hambre espiritual, dijo monseñor Alejandro Vásquez Pinto sobre el mensaje de monseñor Ulloa.
El hambre espiritual es enorme y la gente necesita muchas respuestas y esto es justamente a lo que apela monseñor Ulloa en su mensaje en la homilía en la Misa Crismal, aseguró Vásquez Pinto.
“Esto no se puede improvisar, el pueblo está hambriento de espiritualidad de santidad y sin Dios no vamos a ser santos, porque es cuestión de vivencia y experiencia personal con Jesucristo y la Palabra de Dios”, advirtió.
Sus impresiones se basan en el contacto que tiene con la gente por su trabajo entre 10 a 14 horas diarias en el Centro de Renovación Carismática, como su contacto en retiros espirituales a lo largo de sus 55 años de sacerdocio.
Para el padre Domingo Escobar Chávez, de la parroquia de Ciudad Radial Juan Díaz, el mensaje es del pastor que sabe por dónde quiere conducir a la Iglesia y ha tocado una fibra muy sensitiva en nosotros los sacerdotes, cuando nos llama a que seamos pastores para el pueblo de Dios a imitación de Cristo Jesús.
Para el padre Arnulfo Jiménez, Monseñor ha pedido a los sacerdotes y a la comunidad no vivir como grupo sino juntos a la luz de la palabra de Jesucristo en nuestras vidas