La corrupción generalizada y las injusticias impiden el desarrollo social e incrementan el costo de la vida en el país, denunció ayer el Comité Ecuménico de Panamá (COEPA).
Según el organismo, que agrupa a representantes de todas las iglesias, estas situaciones son unas de las más grandes realidades identificadas en el contexto nacional e internacional, que deben ser erradicadas en Panamá.
El Comité Ecuménico pidió "perdón" al país debido a que "muchas veces" ha guardado silencio con respecto a las injusticias que viven los panameños.
Un comunicado firmado por la autoridad eclesiástica, Néstor Jaén, señala que para mediar esos problemas se hizo recientemente una consulta nacional sobre la elaboración de una nueva Constitución Nacional mediante una Asamblea Constituyente Paralela.
Agrega que a pesar que esta propuesta es discutida actualmente, esperan que ese esfuerzo no haya sido "en vano".
"Hoy se da un nuevo contexto nacional muy preocupante con el aumento del costo de la vida, el deterioro de las escuelas y los centros de salud y con las amenazas cada vez más graves a la seguridad social, que pueden perjudicar seriamente a nuestro país", sostiene.