“Como un parque que se quedó sin alma” compararon ayer grupos estudiantiles y visitantes el Parque Summit, por la desaparición física de Cheyenne, el águila harpía, ya que por siete años lo custodió como símbolo de identidad nacional.
En un emotivo acto en el que hubo poemas, oratoria, entrega de fotografías, develación de placa y hasta anécdotas, varias organizaciones estudiantiles y del Patronato de Amigos del Águila Harpía se reunieron para rendir homenaje a Cheyenne, con el compromiso de que continuará presente entre los panameños. La Fundación para la Beneficencia pidió a la alcaldesa Roxana Méndez que promueva a través de un proyecto que la imagen de Cheyenne sea insertada en el Escudo Nacional.
Con la muerte del ave, Néstor Correa, director del parque, viajó hoy a Estados Unidos para acelerar el trámite del traslado del águila “Panamá”, al país.