Algunas de las víctimas que se presume fallecieron por el consumo de medicinas contaminadas con dietilenglicol no podrán ser exhumadas, por lo que un grupo de expertos se encargará de evaluar su historial clínico para determinar si fallecieron a causa de la contaminación.
El director del Instituto de Medicinal Legal (IMEL), Vicente Pachar, estimó que una porción de las 435 denuncias sobre fallecimientos no se podrán exhumar, debido a la entrada de la estación lluviosa y la degradación de los cuerpos.
Explicó que en los próximos días un equipo multidisciplinario se reunirá con el fiscal superior especial, Dimas Guevara para determinar el momento en que serán suspendidas los desentierros.
Detalló que se espera alcanzar la cifra de 50 exhumaciones antes que se inicien las lluvias.
El IMEL se encuentra a la espera de un cromatógrafo de gas que agilizará el análisis de las muestras obtenidas durante las exhumaciones.
El cromatógrafo que tiene un costo de B/.150 mil será ubicado en las instalaciones del IMEL que se encuentran en el área revertida.
A la fecha se han realizado 36 exhumaciones, de las que se han obtenido 210 muestras.
El trabajo de campo de los científicos del IMEL ha incluido la toma de muestras, la verificación del historial clínico y el análisis de los medicamentos consumidos por los fallecidos.
Las pesquisas también se han extendido a ubicar la procedencia del dietilenglicol, lo que ha incluido dos asistencias judiciales a España y China para establecer qué empresa suministro el veneno en lugar de glicerina pura.