El Ministerio de Gobierno y la Autoridad de los Servicios Públicos (ASEP) buscan nuevos mecanismos para procurar que los bloqueadores de celulares, que han sido instalados en cárceles como La Joya y La Joyita, no sean vandalizados por los privados de libertad.
El ministro Jorge Ricardo Fábrega informó que están procurando un acuerdo distinto, el cual están trabajando con la ASEP para ver si se puede lograr un nuevo método que impida que los reclusos dañen los equipos.
Sobre qué tipo de mecanismo se analiza, Fábrega prefirió guardar reserva del tema, aunque extraoficialmente se conoció que se está viendo la posibilidad de revisar los contratos con las empresas telefónicas, porque un método puede ser invertir los bloqueadores, lo cual funcionaría, pero dejaría sin señal de celular a las comunidades cercanas a los centros penitenciarios.
“Si no hacemos el esfuerzo por otra ruta que sea mucho más fácil de monitorear el cumplimiento de esta disposición, siempre se tendrá la posibilidad de que se estén dañando los equipos”, aseguró Fábrega.