Un total de 3 mil 300 litros de leche saborizada procedente de Guatemala y cuyo destino final era la empresa Mercapan, ubicada en Monte Oscuro, Panamá, fue decomisada en la mañana del viernes en la frontera de Paso Canoa por funcionarios del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA), reveló Rafael Flores Carvajal, vice ministro del MIDA.
Flores aseguró que se aplicarán las sanciones y los procedimientos que se siguen en esos casos, ya que no estaba amparada con la documentación que exige la ley.
"La gente trata de introducir productos, nuestro deber es detenerlo sino cumple con los requisitos que exige la ley en materia de importación, sabemos que el sistema no es perfecto, es por ello que agradecemos que estén alerta ante la importación, porque de esa manera ayudan a detectar anomalías", añadió.
En tanto, desestimó que se esté registrando corrupción en algunos departamentos de esa entidad del Estado, sin embargo, fue enfático al señalar que en el momento en que se detecte a un funcionario incumpliendo con las reglamentaciones se le aplicarán las sanciones y de ser necesario, se le destituirá, no obstante, en este momento se han redoblado los esfuerzos del personal para salvaguardar de la sanidad agropecuaria nacional.
Por su parte, Carlos Beitia, presidente de la Cooperativa de Productores de Leche de Chiriquí (COOLECHE), dijo que recibieron la información sobre la paralización de la entrada de leche saborizada al país, sin embargo, es prudente que se aclare la procedencia del producto y si está amparada por algún tratado bilateral.
Beitía agregó que existe mucho temor que estén usando todos los puertos de entrada para introducir productos que vienen a competir con el nacional.
El vocero de COOLECHE estimó que cabe la posibilidad de que se pudieran haber registrado otras importaciones de lácteos al país, pero confían en la honestidad de las autoridades del sector agropecuario para que no se atente contra la seguridad zoosanitaria.
Con respecto al temor del consumidor de ingerir leche y productos cárnicos a raíz del descubrimiento de carne importada de países con fiebre aftosa, Beitia confirmó que ello está repercutiendo en la economía del productor.
"El público consumidor está malicioso sobre la carne y la leche que se mercadea en Panamá, con justa razón, por lo que las autoridades del sector agropecuario, Aduanas y Salud deben garantizar los requerimientos sanitarios para el consumo", agregó.