Dentro del expediente instruido al colombiano Diego Rojas, cuya defensa presentó una queja que provocó la renuncia del fiscal Patricio Candanedo, se estableció que el sindicado logró introducir unos B/.7 millones al sistema bancario panameño.
Según un informe elaborado por la Unidad de Análisis Financiero (UAF), Rojas habría logrado introducir B/.2 millones en efectivo por las aduanas.
También consiguió depositar B/.1 millón a través de cuentas bancarias.
Mientras que otros B/.4 millones llegaron al país a través de empresas de la Zona Libre de Colón.
De acuerdo con la investigación, se establece que las fuerzas antinarcóticos mexicanas informaron que Rojas seguía con sus actividades desde la cárcel, pues realizaba constantes llamadas telefónicas desde el penal a México.
A Rojas también se le relaciona con el narcotraficante colombiano César Tulio Ramírez, quien es buscado por la Agencia Norteamericana Antidrogas (DEA).
A Rojas se le vincula con las actividades de la empresas de Zona Libre Trans - Sol, P y G Engineering, cuyos suscriptores eran los abogados Roberto Urriola y Faruk Bhana, quienes se encuentran detenidos dentro del expediente Divino Niño.
En la red que se vincula a Rojas, se menciona a los colombianos José Beima Arredondo y Jorge Landevar, ambos señalados como colaboradores de las Fuerzas de Defensa.
Las pesquisas indican que estos colombianos operan desde Bolivia una célula para el trasiego de drogas.
A la célula manejada por Rojas se vincula a Pablo Hernan Rodríguez Villada, Gabriel Antonio Villada, María Fernanda Pozada Arroyave, Rubén Chiru Cherigo, William Liovany Arjona De Gracia, Liliana Prada Vargas, Tobías Efrain Viquez Monrroy y Heriberto Pinzón.