Nación

Improcedente suspensión de juez marítimo


La abogada del juez marítimo Calixto Malcom, Ana Belfon, calificó de improcedente la suspensión de 30 días aplicada contra su defendido, sanción emitida por la Corte Suprema de Justicia, por presuntamente repatriar a marinos de la embarcación Sea Creat, sin la debida autorización. El anuncio sobre la sanción lo hizo el presidente de la Asociación de Abogados Marítimos, Juan Felipe Pittí, según informó RCM Canal 21.
De acuerdo a Belfon, la sanción se le aplicó a su defendido, debido a que éste no impuso los correctivos a un subalterno que tomó determinada medida y por una decisión jurídica que luego fue revocada tras una apelación. Dijo que la sanción es improcedente porque el juez Malcom nunca ha sido amonestado anteriormente, sin embargo, en esta ocasión, se le ha puesto la pena más rigurosa que hay de todas las que incluyen las sanciones disciplinarias. "No pasaron por el proceso de amonestación verbal o escrita o una multa, sino que han ido a la separación y sin salario por el máximo que considera la ley", enfatizó.
En la repatriación, explicó, Malcom actuó en recomendación del alguacil o su subalterno, que es el que toma esa decisión, pero al tenerse que producir un efecto jurídico, el juez tuvo que emitir la resolución judicial. Aún así, las fallas en la repatriación no existen, destacó.
Explicó que el magistrado José Troyano hizo su salvamento de voto de manera contundente, advirtiendo que esa sanción es improcedente. Igualmente, la magistrada Graciela Dixon afirmó que salvó su voto tras señalar que esa sanción no procedía, puesto que no eran actos imputables contra su defendido tal como se hizo. Los actos administrativos detalló, no son delegables en una persona, sino que cada individuo responde por sus propios actos, máxime que son facultades que ese funcionario tiene en la ley.
El magistrado Alberto Cigarruista también salvó su voto, enfatizó Belfon, afirmando a su vez que el magistrado José Manuel Faúndes no votó, lo que motivó que su voto se sumara a la mayoría existente en ese momento. Al ser Malcom magistrado superior de la república, la resolución no se encuentra ejecutoriada, porque todavía existe el recurso de reconsideración, en donde el defendido tendrá la oportunidad de expresar su planteamiento. La queja, dijo, data del 4 de agosto de 2000, pero ha sido desempolvada ahora para, de alguna manera, imponerle algún tipo de sanción al juez Malcom.
"El (René) intentaba esquivarme pero el lobo pierde el pelo, pero no el olfato"... "y yo sabía que algo andaba mal. Yo le había insistido mucho para que se atendiera, pero no lo hizo", expresa Nando y las lágrimas seguían corriendo presurosas por su rostro, pero con cautela para que aquel llanto no fuera escuchado por René.
Desde el primer momento que Nando fue informado de la situación de su amigo, agotó hasta el último recurso. "Lo único que me importaba era que volviera a ver". Es así como nació el "Plan de Esperanza para René".
Allí detalló, aquel 9 de julio de 1998, todo lo que requeriría. Desde un padrino económico hasta los diagnósticos y ayuda social. Curiosamente, en uno de sus puntos, el plan rezaba: "sacarlo de la depresión, la vergüenza y el miedo".
En adelante ambos probaron todas las formas posibles para obtener el dinero necesario para nuevas operaciones y tratamientos que le devolvieran la luz a sus ojos. Fernando estaba convencido de que René no recibió la atención médica debida durante las intervenciones, "hubo muchas situaciones irregulares, aunque los médicos no lo llaman negligencia".
Para Fernando "la medicina pasó de ser una alternativa para la salud, a convertirse en un negocio", pero a pesar de ello, no perdió las esperanzas. Siguió insistiendo en todo aquello que significara una razón de lucha para su amigo.
Precisamente esa tenacidad los llevó a obtener una tercera operación, esta vez gratuita, y poco después una cuarta que debían costearse. Pero, ante la carencia de tratamientos posteriores por falta de dinero, las cosas no fueron bien y en la actualidad René, de 22 años, sigue ciego. 222A los 16 años se destacó por su responsabilidad como anestesiólogo.
Fernando, elocuente y de mirada certera, emprendió un "Plan B" para responder a las necesidades del joven al que convirtió en su hermano. En unas 220 páginas de un libro, Nando recoge todos los momentos de esta gran aventura a la que se lanzó sólo por amistad.
"La valentía de René", como lo titula, "hará comprender a la gente por qué he hecho todo esto por René". Y compartimos este criterio, porque el ejemplar que nos permitió leer es una suma de la más humana historia que una persona sea capaz de argumentar por otra. Y es que como él mismo escribe entre líneas "cuando esto finalice creo que habré hecho por ti, amigo, lo que me hubiese gustado que alguien hiciera por mí".
La obra es digna del amparo de una casa editorial, pero tristemente aún Fernando no ha recibido tan grata noticia. Hoy René, estudiante del Patronato Luz del Ciego, donde aprendió el sistema de escritura Braile y de un programa de la Universidad de Panamá para concluir sus estudios secundarios, está solo, en su improvisada casa de zinc que parece a punto de sucumbir a los fuertes vientos.
Su más profundo deseo es trabajar; lograr el sustento económico que le augure mejores días. En ese intento no ha perdido un minuto y hace semanas llevó su hoja de vida a la Caja de Seguro Social, por su experiencia en el revelado de Rayos X, labor aprendida en sus días en el hipódromo como asistente de veterinario. Pero, aún no ha sido llamado. Y aunque la batalla contra la soledad es agobiante, de seguro Fernando estará allí para hacer la carga más llevadera.


fecha edicion
old id
95161
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América