El encarecimiento de los precios a nivel internacional es cada vez más evidente.
Es por ello por lo que el Gobierno debe garantizar la producción nacional mediante la importación de tecnología, de genética, de incentivos al agro, no como una política social, sino como una política económica que garantice que los panameños podamos adquirir la canasta básica.
La importación de productos terminados hecha por el IMA demuestra la improvisación y poca visión estratégica del Gobierno. Su único objetivo es crear el “espejismo” de que los precios están bajos, poniendo en peligro la seguridad alimentaria.