Nación

Impuestos de lujo, ¿una solución?


El Consejo Nacional de Trabajadores Organizados (CoNATO) y el Consejo Nacional de la Empresa Privada (CoNEP), presentaron, por separado, a la mesa del Diálogo para la Reactivación Económica, dos nuevas propuestas con miras a que se modifique el proyecto de reformas tributarias del Gobierno.
Los obreros recomiendan incrementar la tasa impositiva a los automóviles, las residencias de lujo, casas de playa, yates, botes de vela, helicópteros, bebidas alcohólicas, cigarrillos y sus derivados, entre otras.
Además, recomiendan establecer un impuesto sobre las cuentas corrientes mayores a B/.200 mil de personas jurídicas y naturales, incorporar a la Zona Libre en el pago del régimen tributario, incluir los gastos de representación y eliminar todas las exoneraciones otorgadas a la gran empresa.
Mientras que el presidente del CoNEP, Juan Francisco Kienner, dijo que la propuesta de su gremio, aunque no fue dada a conocer, básicamente se ciñe a que se cumplan los preceptos de no afectar el ahorro y que haya una reducción en el impuesto.
Para el viceministro de Economía, Domingo Latorraca, las propuestas del CoNEP y el CoNATO son interesantes, por lo que amerita que se tomen unos días más para que termine el análisis de parte de los técnicos.
Aunque no existen límites de edad, sí puede definirse un rango que llega a los 60 años. No obstante, Moreno Restrepo aseguró haber operado a una señora que dijo tener 85 años "quería ponerse un bikini y se hizo una reducción de abdomen. Después me enteré que en realidad tenía 90 años".
En cuanto al nivel socioeconómico, los expertos aseguraron que por este tipo de intervenciones optan personas de un nivel socioeconómico medio, medio alto y alto, generalmente profesionales que tienen algún dinero ahorrado o han recibido un regalo y quieren mejorar su apariencia.
En este tema, que se creía exclusivo de las damas, los varones también se han ganado su espacio. Los entrevistados admitieron que los hombres también están recurriendo, en una proporción de tres a uno en relación con las mujeres, a este tipo de intervenciones para mejorar su apariencia física. Proporción que cada día va en aumento, explicó Terán.
En años anteriores se consideraba "afeminado" aquel hombre que recurría a una cirugía estética. Sin embargo, estos tabúes han sido superados y ahora los hombres se están modificando su nariz, quitándose las bolsas de los párpados, se están infiltrando materiales de relleno para eliminar arrugas y abdomen, incluso se están haciendo liposucción, sostuvo Díaz Guillén. La lipoaspiración del busto es una intervención solicitada por aquellos hombres que tienen manifestación de tejido mamario prominente, afección llamada ginecomastia.
Como una mezcla de "ciencia y arte" calificaron los especialistas todos y cada uno de los tipos de cirugía plástica, y aunque todos requieren de un gran dominio de la técnica utilizada, para Díaz Guillén la más laboriosa es la de la cara, pues el cirujano debe estar muy bien entrenado y "conocer el territorio por donde anda", porque en el rostro existen estructuras muy importantes, como son los nervios y los vasos, que mal manipulados pudieran dejar secuelas temporales o permanentes.
Mientras que para Moreno Restrepo la más "complicada" es la cirugía de la nariz, por ser un área muy especial, y porque en ella influyen factores como la cicatrización, que pueden modificar los resultados.
El doctor Terán argumentó que en general los propios especialistas del ramo no son los que incurren en las irregularidades que se registran, por lo que advirtieron a la población que cuando van a realizarse algun tratamiento, escojan bien al profesional con el que se van a tratar.
En ese sentido, citó el caso de los cosmetólogos, quienes en algunas ocasiones se ofrecen para realizar tratamientos invasivos, como puede ser la aplicación del botox, medicamento nueroparalizante que paraliza temporalmente los músculos faciales donde es inyectado, logrando que las líneas faciales de expresión desaparezcan.
Terán explicó que el botox debe ser aplicado en pequeñas dosis por un médico, dermatólogo o cirujano plástico, pues su mala aplicación puede tener consecuencias secundarias, como por ejemplo parálisis del área tratada, incluso, si se extralimita la dosis, el paciente puede tener reacciones adversas generalizadas.
Aclaró que los cosmetólogos, por carecer de conocimientos sobre anatomía y de medicina, no pueden ni deben aplicar este producto, y deben limitarse a realizar procedimientos externos, como pueden ser los masajes corporales.
Los especialistas consultados dijeron haber lidiado con pacientes que tienen expectativas que no son reales, pues piden cambios que no pueden ser, porque en una cirugía inciden factores como el tipo de piel, edad, entre otros.
En estos casos, que deben detectarse desde la primera cita para evitar insatisfacciones posteriores, el especialista debe hacer entender al paciente que se trata de mejorar lo que hay, suavizar las formas, mejorar el contorno, pero no cambiarlo definitivamente.
Aseguraron que si existe una persona con aspiraciones o expectativas más allá de lo normal, entonces debe ser referirla a un sicólogo o a algún profesional que la oriente y que le ayude a aceptar las cosas como realmente son.
De acuerdo con Díaz Guillén, una cirugía cosmética conlleva los mismos riesgos que cualquier otra intervención quirúrgica, por lo que no se debe menospreciar y considerar que se trata de un procedimiento sencillo. La única diferencia es que en estos casos los pacientes son personas sanas, factor que disminuye el riesgo.
Explicó que el paciente debe ir preparado tal como si se tratara de una cirugía de corazón, es decir, haber completado su historia clínica, realizado los exámenes físicos y de laboratorio, lo que facilitará resolver cualquier complicación que pueda resolverse.
Este factor también ha permitido que un 90% de las cirugías que se practican sean ambulatorias, porque al carecer de alguna patología, los pacientes pueden entrar al quirófano, operarse e irse para su casa.
Por su parte, Moreno Restrepo destacó que a la fecha, en Panamá no se ha registrado ningún caso de muerte por operaciones cosméticas, situación que fue confirmada por el asistente del director general del Consejo Técnico del Ministerio de Salud (MINSA), Julio César Nuñez. Según Nuñez, a la fecha el Consejo Técnico sólo ha recibido dos denuncias contra cirujanos generales que han realizado intervenciones que le competen a los cirujanos plásticos.
Explicó que una de las denuncias se refiere a un cirujano general que hizo una cirugía de mama y la paciente quedó desfigurada en los senos, como consecuencia de la mala práctica. El otro fue de una paciente que acudió a un cirujano plástico y le hicieron una lipectomía, le extrajeron grasa del abdomen y quedó con una fístula adentro.
El funcionario dijo desconocer si algunas de estas denuncias presentadas han sido resueltas, y explicó que las sanciones administrativas por mala práctica, que son competencia del Consejo Técnico de Salud, van desde una amonestación hasta una suspensión del ejercicio profesional. No obstante, reconoció que hasta ahora ningún cirujano ha sido sancionado por mala práctica.
Señaló que al Consejo Técnico también le corresponde conocer las denuncias por malas prácticas interpuestas en la esfera penal, pues las autoridades judiciales elevan consultas al Consejo Técnico de Salud, que nombra una comisión de expertos. En esta participan el presidente de la Sociedad de Cirugía Plástica y los jefes de los servicios del Cirugía Plástica del Hospital Santo Tomás, quienes analizan el caso y dan una opinión para que el Consejo Técnico la exponga ante la autoridad que investiga. Nuñez considera que en Panamá los cirujanos plásticos están ejerciendo su profesión dentro del marco de la buena práctica y las denuncias que se han presentado son casos aislados.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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