Al menos cuatro armas de fuego se decomisaron en la cárcel La Joyita, en los últimos 15 meses y nadie ha resultado responsable.
Así lo confirmó la directora encargada de este penal, Dora de Santanash, quien aseguró que los hallazgos ocurrieron tras llamadas telefónicas.
Entre las armas decomisadas están una subametralladora Mini Uzi, la cual fue encontrada en un tanque de agua, así como un revólver calibre 38 y otro calibre 22.
Tráfico.
Una fuente de entero crédito contó a Panamá América,
Afirmó que en una ocasión decomisó a un joven un cuchillo, que este llevaba oculto en una Biblia.
Narró que una vez que ingresan las armas al penal, los detenidos se encargan de elaborar los escondites más ingeniosos, como huecos en el piso y en la pared, así como muebles que sirven de fachadas para ocultar detrás las armas de fuego.
Señaló, que en la mayoría de los casos, las armas que son decomisadas son encontradas en cubos y en zonas fuera de las cárceles, por ende, es difícil ubicar a los responsables.
La fuente manifestó, que los funcionarios que se prestan para introducir armas de fuego al penal, son sobornados por los privados de libertad.
Pese a que la directora de La Joyita sí reconoció la realidad, recalcó que estos decomisos no se realizan con frecuencia.
"Si lo comparamos con la cantidad de reos que tiene el penal, alrededor de 3 mil 60, versus la cantidad de armas incautadas son casos aislados", expresó.
Reconoció, que las medidas adecuadas de seguridad no se cumplen, porque no hay suficiente personal para realizarlas.
Reyerta a tiros.
El pasado 10 de marzo, David Edgardo Martínez, de 27 años, reo de esta cárcel, por poco pierde la vida, cuando un compañero del pabellón 13 le propinó un balazo en la espalda.
Martínez fue conducido de urgencia al hospital Santo Tomás, donde le salvaron la vida.
Por este caso, nunca se descubrió de dónde sacaron el arma usada para agredir a Martínez.
En esta misma cárcel, el 19 de noviembre del año pasado, se encontró una arma Mini Uzi, en el pabellón 3, supuestamente propiedad del reo César De León, quien fue asesinado a inicios este año por Parque Lefevre.
Tampoco se conoció cómo De León introdujo a la cárcel la subametralladora.