EN aparente "letargo" vive la ciudadanía panameña. Perdió el interés en denunciar a aquellos conductores inconscientes que terminan con la vida de seres inocentes en accidentes de tránsito.
Más de uno de los entendidos en la materia coinciden en ello. Carlos Harris, abogado y ex director de Tránsito cree que la sociedad "ha aceptado esta situación como un hecho irremediable".
Lo que ocurre es que a pesar de las múltiples denuncias de las personas afectadas, las autoridades "no hacen nada".
Siendo así, "la falta de acciones concretas y la frustración por la impunidad" se mezclan para dar como resultado la aceptación. Los panameños parecen haber aceptado, asegura Harris, "la impunidad como su modus vivendi".
Y eso no es todo. El ex director agrega otro factor determinante. Lo que dice es que las estadísticas demuestran que la mayoría de las víctimas fatales son personas de escasos recursos. Ellos no tienen capacidad para hacer la lucha en los medios o ante los tribunales y por tanto, todo se queda allí, en el sufrimiento ante la pérdida irreparable.
"La mayoría de los casos fatales quedan impunes y los conductores nunca pagan una sanción penal.. terminan con una simple multa, ni siquiera pagan indemnización a las víctimas", sostuvo Harris.
El sociólogo Alexander Castillo está de acuerdo con Harris. Lo que dice es que el ciudadano "ve que el mismo sistema es inoperante y pierde la confianza".
Castillo considera que la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) "emite muchos criterios, pero a la hora de implementar las políticas de censura o de sanción como quitarle la licencia" no pasa nada.
Pero, lo que teme es que llegue el momento que la sociedad decida "tomarse la justicia en sus manos".
¿Por qué habría de hacerlo? Las razones que encuentra Castillo para que esto suceda es que nuevamente la impunidad.
"La mayoría del transporte público, local y del interior, es de dos o cuatro personas adineradas, de figuras públicas de alta jerarquía", subrayó.
Entonces, no hay esperanzas. "Si ellos son los llamados a poner a buen recaudo a estos señores y no lo hacen porque tienen intereses creados. ¿qué podemos esperar?".
Para Ovigildo Herrera, subdirector de Tránsito, el tema de la impunidad y la decisión ciudadana de no denunciar tiene aspectos dignos de analizar. Uno de ellos es el número de inspectores.
Son sólo 25 en la ciudad capital para atender a unos 3,000 autobuses (diablos rojos y de ruta interna". Significa que cada uno tiene la maratónica responsabilidad de atender 120.
No obstante, en lo que Herrera coincide con Harris es en que "las leyes, como están estructurada, no permite actuar penalmente contra los conductores".
Los accidentes de tránsito son faltas administrativas y "cuando llevas a un conductor a los tribunales, si tiene un buen abogado, sale del paso diciendo que es un accidente y queda libre".
El subdirector de la ATTT, Ovigildo Herrera, espera que unos seis meses la situación cambie. Adelantó que se está prohijando un nuevo reglamento de tránsito que debe ser llevado ante la Junta Directiva.
Cuando sea un hecho, se establecerá un nuevo sistema de puntaje para que quienes cometen infracciones y se pasen de los puntos, les sea retenida la licencia de conducir, explicó Herrera.
Impunidad impera en accidentes de tránsito
Autoridades buscan retener la licencia a los conductores involucrados en accidentes con muertes violentas.