La defensa de Ángel Martínez, acusado por el doble homicidio de su ex pareja Ericka Francisco y de la madre de ésta, Clérida Leika de Francisco aseguró durante el juicio, que el imputado sufrió el 30 de agosto de 2005 un "trastorno mental transitorio" cuando cometió el hecho de sangre.
Por su parte, la Fiscalía Primera Superior a cargo de James Bernard sostiene que Martínez estaba en plena capacidad mental cuando cometió el hecho de sangre y que actuó sin ningún rasgo de misericordia ni remordimiento, por lo que debe ser declarado culpable.
Bernard mostró al jurado de conciencia, integrado por cuatro mujeres y cuatro hombres, la pistola 9 milímetros con la que el imputado les quitó la vida a Ericka y a Clérida.