Más de 36 vehículos de todo tipo, entre los que están buses "diablo rojo" y taxis, fueron incautados a organizaciones dedicadas al lavado de dinero, a través de la operación Ley Patriótica, realizada por la Fiscalía Segunda de Drogas y la Policía Nacional.
El fiscal segundo de Drogas, José Abel Almengor, reveló que estas organizaciones criminales utilizan como instrumentos a personas mayores de edad para colocar los bienes y así evitar el radio de acción de las autoridades, "entiéndase instrumento: personas mayores de edad o individuos que según la ley mantienen algún grado de protección".
"En este caso existe una persona de edad avanzada, la cual mantiene un patrimonio cercano a los 5 millones de dólares que en la actualidad no ha sido justificado con documentos financieros", destacó.
Aquí también existe el giro de cheques a favor de Carlos Mejía (a) "Oso Yogui", que en un periodo de 2 meses tenía por encima de 100 mil dólares.
Los detenidos entre los que se encuentra el abogado Juan Ramón Messina, quien fue trasladado a La Joyita y David Viteri, declararon situaciones que según la Fiscalía de Drogas, "no tienen lógica". Dijo Almengor que indicaron que su dinero es producto del trabajo de préstamos y actividades de ventas de prendas.
Sobre María de Los Angeles Hernández Castro, detenida como miembro de la organización, la Fiscalía Segunda de Drogas, giró órdenes para que sea trasladada al Instituto Legal para ser evaluada de manera física y sicológica.
Actualmente la oficina de instrucción mantiene más de 20 procesos por blanqueo de capitales y unos 25 personas detenidas. La organización manejó más de siete millones de dólares.
Informes de la Policía Nacional revelan que entre los autos incautados se encuentran cinco marcas Land Cruiser Prado, Hummer, un pick up, camionetas Montero, camioneta Xtrail, 18 taxis, cuatro buses, tres motos y un camión.
El estómago artificial ya ha logrado atraer la atención de los empresarios y una compañía demostró interés en probar cómo un nuevo producto alimenticio puede liberar nutrientes específicos en el intestino.
Otro grupo quiere determinar si los contaminantes de la tierra, que pueden potencialmente ser ingeridos por los niños jugando al aire libre, son absorbidos por el cuerpo humano.