Una familia dominicana en Colón, vio con tristeza como el sacrificio de varios meses se destruyó en pocos minutos, cuando un indigente dejó incendiar un cuarto improvisado de madera que estaba pegado a un pequeño kiosco de ventas de comida.
Esto ocurrió a tempranas horas de hoy, miércoles, cuando la propietaria del local apenas empezaban a preparar el desayuno.
Ángela Ventura, dueña del kiosco, dijo que trabajaba muy duro en este pequeño negocio donde vende desayunos y almuerzos todos los días.
"Yo tuve que salir corriendo con los dos tanques de gas, para evitar una explosión que amenazó mi vida, porque estaba preparando desayuno cuando vi las llamas y el humo del incendio", dijo Ventura.
Los camisas rojas llegaron rápidamente al lugar para evitar que se propagaran las llamas.
La mujer lamentó que sujetos que se dedican a sus vicios sean los causantes de estas tragedias, y que se queden como si nada pasa.