Nación

Incertidumbre en Banco Hipotecario Nacional


Reorganizado mediante ley de la República en 1984, el Banco Hipotecario Nacional (BHN) ha cumplido una de las labores más importantes para la población panameña de bajo y mediano nivel social, ofrecer préstamos hipotecarios para la adquisición de una vivienda cuyo valor no sea superior a los cincuenta y cinco mil balboas (B/.55,000.00). De igual forma, tenemos que el BHN es dirigido por el gerente general que será a su vez el representante legal del mismo, sin embargo, cuando las operaciones superen la cantidad de ciento cincuenta mil (B/.150,000.00) la autorización será aprobada mediante reunión de Junta Directiva, siendo ésta presidida por el ministro de Vivienda.
Hecha esta breve y sucinta introducción, paso a continuación a explicar desde mi perspectiva, el por qué del título del presente escrito. Como exfuncionario del mencionado Banco, en donde laboré por casi cinco años en el área legal, me permito juiciosa y responsablemente señalar que la incertidumbre en dicha entidad no corresponde a fechas recientes, ni muchos menos a la administración del gobierno actual, recuerdo perfectamente cuando luego de haberse implementado la ley #2 de 1997, referente a la condonación de intereses morosos de aquellos préstamos hipotecarios otorgados por la institución, se convocó a mediados de 1998 por instrucciones del otrora gerente general y presidida por el mismo, a una reunión en el salón principal con todos los funcionarios de dicha entidad, en donde se nos informó que, dado los compromisos adquiridos por el gobierno de entonces y gracias al préstamo que firmara la República de Panamá con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el cual se identifica como préstamo No. 949 OC/PN de 17/1/97, el Banco sería cerrado a más tardar unos meses posteriores del mismo año, por lo que a cada empleado le serían pagados dos años completos de salarios en concepto de liquidación, para lo cual existía un fondo y una partida de hasta dos millones novecientos ochenta mil balboas aproximadamente (B/,2,980.000.00). De igual forma se informó que, las liquidaciones serian efectuadas en forma escalonada, es decir, uno debía llenar un documento que a la postre lo presentaban en cada departamento unos funcionarios designados por el gerente, en donde cada quien anotaba a partir de qué mes estaba dispuesto a retirarse del Banco, el plazo iniciaba en septiembre de 1998 y vencía en enero de 1999, es más según propias palabras del gerente, todos los funcionarios serían liquidados, ya que el dinero alcanzaba antes la Junta Directiva para que también se viesen beneficiados con la mentada liquidación. Luego de dicha reunión presidida por el propio gerente general, muchos funcionarios estuvieron a favor y muy pocos en contra, lo cierto es que luego de escuchar de viva voz del representante legal del BHN, tal noticia, no debía caber la menor duda que el asunto era en serio, es más, se tenían casos concretos de liquidaciones de funcionarios de otras entidades públicas que hoy día se encuentran privatizadas, tal como era el caso de nuestros vecinos de los Casinos Nacionales. Sobre la marcha se fueron afinando detalles relacionados al tema de la liquidación, tales como, de acuerdo al reglamento de personal del BHN, los funcionarios luego de dos años continuos de labor, eran considerado funcionarios permanentes, por lo tanto estos tendrían derecho a recibir su liquidación, también se aclaró que una vez liquidado el empleado, podría contratársele nuevamente puesto que el Banco sguirá realizando sus labores hasta tanto quedase debidamente saneado y reestructurado. Así los hechos, el funcionariado en general vivió y laboró con un entusiasmo manifiesto y evidente, por cerca de dos meses, ya que al transcurrir el tiempo y no ejecutarse en nada la bendita liquidación promovida y anunciada casi con fanfarria por el gerente general, vino entonces a manifestarse desde aquel tiempo: "El origen de la incertidumbre en el Banco Hipotecario Nacional". Cabe destacar que, luego se verificó el referéndum del Si y el No, lo que trabajo como consecuencia gracias a la negativa respuesta, una serie de inconvenientes políticos, incluso el presidente de la Junta Directiva del BHN, presenta su renuncia a su cargo de Ministro de Vivienda, no obstante el Gerente General permanecía en el cargo, a pesar del método del "estilete" empleado por el nuevo ministro. Todo esto de una u otra forma influyó e incluso aumentó la incertidumbre para los funcionarios.
Para que se concretara la liquidación del personal del BHN, era necesario realizar una jornada casi titánica, la cual consistía en acudir con el personal de la institución a los diferentes proyectos del Banco, a lo largo y ancho de la República y efectos de que cada expediente de los prestatarios estuviese actualizado y debidamente firmado por el prestatario en cuanto a la nueva situación legal del préstamos, puesto que gracias a la ley #12 de 1997, la gran mayoría de los prestatarios se vieron beneficiados. También era indispensable que dicho préstamos estuviese aprobado por el respectivo Comité de Crédito, en donde recuerdo se firmaron más de cuarenta mil expedientes. De igual forma se realizaron en el Banco una auditoría y estudios del mismo, siendo estas financiadas con el dinero del propio préstamo firmado entre Panamá y el BID, pagándose cerca de trescientos mil balboas (B/.300,000.00) a la empresa de Consultores Arthur Andersen, quienes acudieron al Banco por espacio de tres meses y realizaron varias reuniones con diferentes departamentos del Banco. Cabe destacar que los consultores eran de nacionalidad mexicana, y los mismos siempre fueron claros en sus planteamientos, nunca nos hablaron de liquidar al personal, más sí hacían énfasis en la reestructuración del Banco, incluso de una de las tantas reuniones salieron los dos posibles futuros nombres del Banco BANFICA y el Instituto para la obtención de su casa.
Así los hechos, se realizaron muchas actividades relacionadas a la reestructuración del Banco, más nunca llegó la liquidación a los funcionarios, lo que llegó fue la destitución de muchos, luego del 1 de septiembre de 1999, se destituyeron a funcionarios con más de quince años de servicios, lo cual no merece perdón, no obstante este no es el tema del escrito, sin embargo todavía persiste la incertidumbre en el Banco, puesto que por una parte su actual gerente general manifiesta que el Banco no debe cerrarse ya que el BHN es autosuficiente, mientras que por otra parte los encargados de las finanzas públicas manifiestan por ignorancia o por mandato, que de acuerdo a la carta de intención del BID, uno de los compromisos es cerrar el BHN, como si fuese algo nuevo. Ya la "nueva administración" ha presentado un proyecto de ley ante la Comisión de Vivienda de la Asamblea Legislativa que busca mantener con vida al Banco, lo que evidencia una vez más que la incertidumbre seguirá anidando en todo el Banco, puesto que hasta los nuevos funcionarios ya se han hecho eco sobre si a ellos les corresponde o no parte de la liquidación. Recuerden que de acuerdo al reglamento interno de personal, luego de dos años de labor, se reconoce la permanencia, así pues que muchos ya llevan uno, por lo tanto como pintan las cosas por ahora, tendrán legalmente que esperar otro largo año de incertidumbre también.


fecha edicion
old id
50309
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América