La muerte de una infante de dos años, a causa de la encefalitis equina, en la provincia de Darién, mantiene con incertidumbre a la población.
En un recorrido por varios puntos de la provincia, sus habitantes, con la tristeza reflejada en sus rostros por la inseguridad del qué pasará, expresaron que ha sido poca la presencia del Ministerio de Salud para orientarlos.
Dionisio Tócamo, de El Real, en Darién, y padre de la menor fallecida en el Hospital del Niño, relató que el 2 de junio pasado, luego de la muerte misteriosa de varios caballos, su hija empezó a presentar fiebre alta, escalofríos y vómitos.
Son las lombrices. Esa es la causa de los malestares de su niña, le dijeron en el Centro de Salud de El Real.
Ella fue enviada a Chepo y, como el cuadro se le complicó, la trasladaron al Hospital del Niño.
Tócamo y su esposa, desesperados y alejados de su hogar, sin saber del resto de sus hijos, temían lo peor.
Luego de tres largos días, la noticia llegó. Su niña había muerto.
Aunque el MINSA aseguró que mantiene una permanencia en el área, los moradores denuncian lo contrario y sienten temor que un dolor de cabeza, una fiebre o cualquier otro malestar, sea el aviso que la encefalitis equina quieraarrebatarle la vida a otro darienita.