Muchos arrendatarios del Mercado de Abasto colocan los productos en el suelo, mientras hacen otras actividades.
Esa mala práctica, que resulta hasta peligrosa a la salud, es fácil de observar en esas instalaciones municipales.
Plátanos, papas, legumbres se observan cerca del suelo, en ocasiones, cerca de aguas estancadas.