Nación

Indeseado, Detenido sin derecho a reclamo

Alguien pensó que era más conveniente “devolverlo” rápido a su país. ¿Por qué tanta premura?


La sospechosa salida del país de Ernesto Chong Coronado, cerebro de las finanzas del Grupo DMG que David Murcia Guzmán armó en Panamá, se suma a la inusual rapidez, ignorando el debido proceso con que Panamá entregó al colombiano a la justicia de su país.

Chong partió en el último vuelo del día miércoles hacia Miami, Estados Unidos, a pesar de tener impedimento de salida.

El panameño pasó por Migración alrededor de las 8:30 de la noche. Sin embargo, el reporte oficial señala que el vuelo salió de Tocumen a las 12:21 de la madrugada.

 

“Anomalías”.
La salida de Chong no es lo único extraño en este caso.

La entrega de Murcia Guzmán a Colombia duró apenas 5 horas. Esto, a pesar de que Colombia solicitó formalmente “su captura provisional con fines de extradición”.

Tramitar este recurso, según la propia Cancillería, tomaría un mes como mínimo.

 

Las autoridades panameñas aseguran que el procedimiento se ajustó a la legalidad; sin embargo, existen documentos que ponen en tela de duda su accionar y evidencian un proceso “acelerado”.

El general Oscar Naranjo, jefe de la Policía de Colombia, es consciente de la rapidez con que Panamá entregó a Murcia. “Hemos logrado la captura de Murcia gracias a la eficiencia y cooperación de Panamá, que en menos de 24 horas, e incluso gracias a una solicitud informal de entrega inmediata, lo puso en disposición de Colombia”, precisó a Canal 13y Panamá América desde Bogotá.

Los hechos.
Miércoles 19 de noviembre de 2008. Siete y treinta de la noche. La Dirección de Asuntos Jurídicos y Tratados de la Cancillería, a cargo de Vladimir Franco, recibe un fax “urgente” de Gina Benedetti, embajadora de Colombia en Panamá.

 

En el documento se solicita la detención provisional con fines de extradición, no solo de Murcia Guzmán, sino de su esposa Joanne De León Bermúdez.

Previamente, según consta en esa misma nota, hubo una comunicación verbal entre ambas entidades sobre este asunto.

En la mañana, exactamente a las 10:33 a.m., la Interpol emite una “alerta azul” en la que pide la aprehensión del cerebro de DMG, su esposa y su madre, María Amparo Guzmán, por el delito de lavado de dinero.

 

En la nota, que tiene dos horas de recibida en la Dirección de Investigación Judicial (DIJ): 2:00 p.m. y 8:05 p.m., también se pide aplicar una medida migratoria como la deportación o expulsión.

Captura.
Esa misma noche, la DIJ activa el bloque de búsqueda, y captura a Murcia Guzmán a las 10:30 p.m., en el sector de Campana.

A diferencia de Colombia, en Panamá no existe -o al menos no se ha hecho público- el acta de captura del colombiano ni de las pertenencias decomisadas en ese momento.

A las 10:50 p.m., el director de la DIJ, José Ayú Prado, pone a órdenes de Migración a Murcia Guzmán, aduciendo que “es un hecho público y notorio su posible vinculación a una organización internacional de captación de activos en su país de origen”.

Tras realizar un análisis, el director de Migración, Clovis Sinisterra, determina que hay méritos para ordenar su detención.

La madrugada del 20 de noviembre, Migración ordena “devolver” a Colombia al cerebro de DMG, e impone un impedimento de entrada al país por razones de seguridad y orden público.

Este recurso podía ser reconsiderado, pero no hubo tiempo para ello, pues el mayor Edgar Pino, de Interpol Panamá, entrega a Murcia Guzmán al Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) de Colombia, a cargo de Óscar Javier Medina.

El cerebro de DMG llega al aeropuerto de Cartagena a las 5:46 a.m., en compañía del comandante de la Policía Nacional, Óscar Naranjo.

Horas después de despegar el avión, la Cancillería pide con carácter de “urgencia” a Migración que comunique el estatus migratorio de Murcia Guzmán por si aún se encuentra en el país.

A las 2:17 p.m. del 21 de noviembre, Cancillería recibe la respuesta de Migración en la que se informa que el colombiano estuvo hasta el 20 de noviembre en el país en calidad de turista.

Murcia tenía todos sus papeles en orden.

Con base en esta información, Cancillería le comunica a la Embajada de Colombia que la solicitud de detención de Murcia Guzmán resulta “improcedente” porque no se encuentra en territorio nacional.

Tres meses después de esta rauda deportación, David Murcia Guzmán empezó a hablar, y el proceso electoral panameño se sacudió.

Investigación.
Ese mismo día, la Fiscalía Primera de Drogas, a cargo de José Abel Almengor, le abre una investigación al colombiano por el delito contra el orden económico, en su modalidad de blanqueo de capitales procedente del narcotráfico.

Siete días después, el Ministerio Público, a través de la citada fiscalía, solicita a las autoridades colombianas la primera asistencia judicial en el caso Murcia Guzmán.

Este despacho fundamenta su solicitud en los hechos originados en Colombia, que dieron con la detención del propietario de DMG en Panamá.

Menciona la captación masiva de fondos, además de ser acusado de lavado de activos, como consecuencia de las afirmaciones de que DMG mantenía relaciones con grupos irregulares en Colombia.

Curiosamente, estos hechos eran del conocimiento público meses antes de que las autoridades panameñas dieran con la captura de Murcia Guzmán.

Entre otros elementos, la Fiscalía Primera de Drogas solicita el movimiento migratorio del colombiano entre los años 2005 y 2009, copia del pasaporte, fotografías de filiación policial y certificación del estado financiero patrimonial.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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