Indígenas de la etnia Ngöbe-Buglé denunciaron ayer la compra y venta ilegal de tierras pertenecientes a su reserva, que ocasionará perjuicios a unas 12,000 personas residentes en el lugar. Pedro Abrego, vocero de los indígenas, reveló que 34 comunidades Ngöbe Buglé son afectadas por la venta indiscriminada de sus tierras con la presentación de títulos de propiedad, supuestamente expedidos en 1912 y cuya autenticidad se ha efectuado entre 1980 y 1990.
Detalló que los supuestos dueños de las tierras han aparecido a pocos días de iniciarse la construcción de la carretera Punta Peña-Almirante. También denunció que en la región se han dado concesiones madereras que afectaron el balance ecológico.
Precisó que algunas personas han procedido a derribar los ranchos y destruir las cosechas de los moradores del lugar. Agregó que lo pobladores de las comunidades han decidido ofrecer una resistencia pacífica, pero que si sufren algún tipo de agresión no les quedará otro camino que responder.
Solicitaron a la presidenta Mireya Moscoso su intervención para lograr una solución pacífica del conflicto, debido a que estas tierras han sido ocupadas por más de 50 años por los indígenas que ahora pretenden ser desalojados a la fuerza.
Añadió que poseen información sobre la venta de islas Solarte, Bluuf, Popa No. 1 y 2 a empresarios, supuestamente para la ejecución de proyectos de carácter turístico, pero que esto está perjudicando a los residentes de esos lugares. Alegó que varias familias han sido afectadas con la destrucción de sus residencias, pero éstos han manifestado que no abandonarán el lugar.