Nación

Indígenas kunas participan activamente en narcotráfico

De acuerdo con un estudio de una ONG internacional, la frontera de Panamá con Colombia es un punto estratégico para actividades delictivas como el tráfico de drogas y armas.


Centroamérica es el teatro de operaciones para el tráfico de drogas, armas e indocumentados, según se desprende de un informe presentado por el Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (IEEPP).

De acuerdo con esta Organización No Gubernamental, con sede en Nicaragua, el istmo que comparten Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Honduras, El Salvador, Guatemala y Belice es la ruta obligada para el crimen organizado.

El informe detalla, además, que en la región se brinda el apoyo logístico, abastecimiento de combustible para las lanchas o avionetas que utilizan las organizaciones criminales.

 

Igualmente, se da protección a la mercancía de grupos rivales y, “sobre todo, garantizan que sus rutas sigan existiendo con el apoyo de la población local”.

Tráfico hormiga.
El tráfico de droga e indocumentados tiene bien trazada su ruta de Sur a Norte; sin embargo, el trasiego ilegal de armas podría no solo ser de Norte a Sur, sino en sentido contrario, de acuerdo el estudio realizado.

Esta variante es producto del armamento que dejan grupos como las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y las Autodefensas Campesinas (UAC).

 

El análisis del IEEPP detalla que en Panamá no existe evidencias de que haya trasiego de armas por la zona, por lo tanto se desconoce si ha aumentado.

Sin embargo, en la región centroamericana hay una cosa en común: “nadie mira el tráfico de armas como un peligro para su comunidad”.

En el caso de Panamá y su frontera con Colombia, las características geográficas de la zona hacen que sea un punto estratégico para el desarrollo de estas actividades delictivas, según el diagnóstico.

 

A esto se suma “el bajo control fronterizo que convierte a esa frontera en un punto de alta vulnerabilidad para Panamá, ya que carece de control”, detalla el informe.

Alianzas.
Los narcotraficantes han establecido alianzas con los indígenas, para recibir el apoyo logístico y custodia de la droga.

A través de estos acuerdos, “los narcotraficantes garantizan un cruce por la zona sin contratiempos y los indígenas logran un ingreso que difícilmente podrían obtener de otra forma”.

 

Estos grupos delictivos prefieren viajar cerca a la zona de arrecifes e islas del archipiélago de San Blas, para evitar ser detectados por las autoridades.

En tanto, para el fiscal Primero de Drogas, Javier Caraballo, generalmente las mismas redes que trafican droga acostumbran a traer armas e indocumentados.

Explicó que “estas organizaciones criminales tratan de no usar el mismo grupo para estos tráficos... tal vez usan la misma logística, pero no se trata de las mismas personas”.

Aseguró que en el caso del tráfico de dinero, este casi siempre regresa a los dueños de la droga, pero en otros casos lo introducen en los sistemas económicos de Panamá o de algún país de tránsito.


fecha edicion
old id
572235
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América