Al menos siete grupos indígenas de Panamá, aglutinados a través de sus organizaciones tradicionales, exigieron ayer a la Asamblea Nacional discutir y aprobar con urgencia notoria el proyecto de ley No. 411, que busca reconocer y adjudicar a sus comunidades el territorio en el que viven, tal como fue aprobado en primer debate.
Los grupos indígenas, especialmente los emberá y los wounaan, llevan esperando más de 10 años para conseguir que las tierras en las que habitan se les adjudiquen como "tierras colectivas".
Bajo esta figura, las comunidades podrán pedir títulos de propiedad que les garantizará la tenencia del territorio, evitando así la "explotación, usurpación e invasión por parte de poblaciones no indígenas".
Leovigildo Doviaza, cacique general de tierras colectivas, advirtió en un comunicado, que las comunidades indígenas "están en alerta y convocarán a todo el pueblo que busca justicia social, a la solidaridad por la causa justa que reclaman como pueblos originarios del país".
El proyecto no aparece con urgencia notoria.