Caminaron más de una hora por laderas que parecen interminables para llegar al gimnasio Municipal de Santa Fe, en Darién. Su propósito no era escuchar los discursos de las autoridades que ayer se reunieron en esta zona para realizar un Consejo de Gabinete.
Ellos venían a pedir "comida" y cualquier otra ayuda al presidente Martín Torrijos.
Nos referimos a los indígenas emberá y wounaan de Arimae, que llegaron descalzos al evento, muchos de ellos con bebé en brazos. El reto era una solo. Llegar donde el presidente y decirle que "no tenían comida" y presentarles un rosario de problemas.
No tuvieron oportunidad de superar el reto. Sin embargo, muchas de sus quejas fueron canalizadas por funcionarios del Ministerio de Desarrollo Social.