Los indígenas que se mantienen en vigilia cerca de Barro Blanco, en las riberas del río Tabasará, aseguraron que continuarán su lucha hasta que el Gobierno cancele el proyecto, indemnice a la empresa y se retire del área.
Luego de los enfrentamientos del viernes y sábado con unidades de la Policía Nacional, ayer los indígenas cambiaron sus estrategias y puntos de campamentos por seguridad, reveló su dirigente, Toribio García.
La cacique suplente Mijita Andrade se movilizó hasta el punto donde se concentran los ngäbes y manifestó que se van a tomar las instalaciones de Barro Blanco, aún cuando sean reprimidos por la policía.
Al respecto, el ministro de Gobierno, Jorge Ricardo Fábrega, afirmó que, a pesar de los acuerdos firmados con los ngäbes, aún existe “un grupo minúsculo” que insiste en detener la construcción de la hidroeléctrica. "No puedo permitir el rechazo del grupo porque vivimos en un país de derecho, si actúan al margen de la ley, tendrán que atenerse a las consecuencias de quienes no actúan al margen de ella", dijo.
Según Fábrega, los acuerdos alcanzados con los indígenas en marzo pasado se están cumpliendo.
Sin embargo, el dirigente de la coordinadora por el derecho de los recursos naturales del pueblo ngäbe, Ausencio Palacios, sostuvo que el Gobierno ha demorado en cumplir con los acuerdos pactados y ha dilatado el proceso.
La coordinadora tendrá esta semana una reunión urgente para evaluar la situación en Barro Blanco.
Por otra parte, la cacique general, Silvia Carrera, le solicitó al Gobierno que no se meta más con el pueblo porque no está armado y defiende su derecho al vital líquido.
no se apaga
- La hidroeléctrica Barro Blanco se alimentará del río Tabasará.