La pobreza, los problemas mentales y el consumo de drogas han extendido el problema de la indigencia al interior de la República.
Personas desnudas por las calles y algunas con actitudes agresivas, ofrecen un cuadro social deprimente y preocupante para ciertos sectores.
En Changuinola, Bocas del Toro, una mujer de raza negra en ocasiones se pasea desnuda por la calle y varias veces ha puesto a correr a los transeúntes, los que evitan que los golpee con un palo cuando se torna agresiva.
Del otro lado están los que tienen como vivienda las bancas de los parques, donde incluso hacen sus necesidades fisiológicas.
Indígenas de la comarca Ngöbe Buglé se han sumado a este drama social. Un psiquiatra indicó que a estas personas no se les ofrece la atención que requieren.
Sostuvo que para que las autoridades los recojan, el ciudadano debe presentar una denuncia ante la corregiduría más cercana. El personal de turno los debe remitir a un hospital para que les brinden atención médica.