La diplomacia española terció para superar el principal escollo de la cita de Ministros de Relaciones Exteriores de 21 naciones en la víspera de la XIV Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno comprometida por el pedido de Cuba de incluir una condena específica al indulto que le dio la expresidenta Mireya Moscoso a cuatro anticastristas detenidos en Panamá antes de finalizar su gobierno lo que provocó la inmediata ruptura de relaciones diplomáticas entre ambos países.
El canciller panameño, Samuel Lewis Navarro, reveló que tras sostener conversaciones con su homólogo cubano, Felipe Pérez Roque, se avanzó en el proceso de restablecimiento de relaciones diplomáticas dentro de un espíritu de respeto mutuo.
"Cuba reconoce que el gobierno de Martín Torrijos no tiene responsabilidad en el otorgamiento de esos indultos. Panamá rechazó y repudió ese acto y está comprometido con el combate al terrorismo enmarcado en el consenso y en el interés de todos los países", dijo Lewis Navarro.
El texto original que entregó el gobierno cubano pidió incluir los nombres y apellidos de los cuatro anticastristas. "Condenamos enérgicamente el reciente indulto a cuatro connotados terroristas de origen cubano responsables de crímenes contra Cuba y otros países, que se encontraban presos en Panamá, tras el intento de ejecutar un ataque terrorista en el marco de la X Cumbre Iberoamericana", decía el párrafo principal.
La iniciativa cubana no encontró respaldo entre los cancilleres iberoamericanos, algunos de los cuales dijeron que no debía tratar de abordarse el tema del terrorismo desde una visión unilateral, sino dentro del consenso. También rechazaron menciones específicas porque eso podría motivar a otros gobiernos a solicitar la inclusión en la declaración final de condena a grupos como ETA o las FARC.
España propuso un texto general. "Observamos con preocupación el reciente indulto otorgado a cuatro conocidos terroristas de origen cubano", fue la propuesta española presentada por el canciller Miguel Angel Moratinos.
"Cuba aceptó que los párrafos específicos fueran eliminados para dar paso a la propuesta española. No se plantean nombres ni apellidos", dijo el canciller costarricense Roberto Tovar.