Los reclusos del Centro Penitenciario La Joya y La Joyita son sometidos a tratos crueles y golpes, según revela un estudio realizado por la Universidad de Harvard, mientras que otros están en celdas de lujo.
De acuerdo con el estudio, el 60% de los detenidos se encuentran aún sin condenas y algunos de ellos permanecen meses y hasta años sin ser llevados a los tribunales.
En el informe también se detalla que los internos no tienen acceso a agua potable, muchos están enfermos y otros no tienen acceso a sus abogados.
También se detectó que los reos no tienen servicios médicos eficientes y que las instalaciones no tienen buenas condiciones higiénicas.
Otra situación que viola los derechos humanos de los internos es el uso excesivo de gas lacrimógeno y rociadores irritantes.
En algunas de las entrevistas realizadas durante el estudio, los internos revelaron que las palizas son constantes y que se sigue utilizando la denominadas "Calle de Honor".
Tampoco tienen acceso a un proceso de conmutación de penas.