El ex director del desaparecido Departamento Nacional de Investigaciones (DENI), Nivaldo Madriñán, quien fue condenado por su vinculación en la desaparición del sacerdote Héctor Gallegos, según evaluaciones médicas presenta una salud "precaria" que requiere de atención especial, sin embargo, no califica para recibir una medida de casa por cárcel o libertad condicional.
El legislador y segundo subsecretario del Partido Revolucionario Democrático (PRD), Miguel Bush, solicitó a la presidenta Mireya Moscoso que interceda para que Madriñán, quien ha cumplido con las exigencias de nuestro orden jurídico, sea considerado para recibir la libertad condicional.
Bush sustenta que la condición de salud de Madriñán es crítica de acuerdo a informes médicos, no obstante, el procurador José Antonio Sossa, en nota dirigida a la directora de general del Sistema Penitenciario, Concepción Corro, sustenta que el condenado "no reúne los requisitos de ley para depósito domiciliario u hospitalario".
De acuerdo con la nota enviada por Sossa a Corro, el ex jefe del DENI en función de una evaluación médica realizada en noviembre pasado, es un "enfermo que requiere atención médica periódica y es por ello que recomendamos que no deje de asistir a las citas médicas con los galenos que controlan su enfermedad" y que además de cumplir con los exámenes solicitados, cumpla con el tratamiento que se prescribe.
Madriñan fue sometido el 14 de diciembre a un "ultrasonido renal" que reveló múltiples afecciones renales en el riñón derecho como agrandamiento de tamaño y dilataciones, mientras que el riñón izquierdo, entre otras afecciones, presenta aumento de tamaño y una alteración en la relación córtico medular.
El militar permanece hospitalizado en el Complejo Metropolitano de la Caja de Seguro Social.
El informe médico hecho por una clínica privada de la ciudad capital, recomienda que Madriñán sea sometido a un CAT abdominal y pélvico.
Otra evaluación médica realizada el 2 de enero pasado, revela mediante un "Renograma Funcional" que Madriñán sufre de severa disminución del flujo sanguíneo del riñón derecho, crecimiento difuso del riñón izquierdo, y un gran defecto de funcionamiento de un 90 % de su riñón izquierdo.
Un informe médico del pasado 22 de enero recomienda que Madriñán sea hospitalizado en la Sala de Urología del Complejo Hospitalario Metropolitano luego de recibir un diagnóstico hidronefrosis.
Bush dice que el presidio ha dejado en Madriñán imborrables huella en su vida que denotan un arrepentimiento, sin embargo, Sossa señala que corresponderá a la autoridad ejecutiva adoptar las medidas para que el reo reciba la atención médica correspondiente.
Por su parte la directora nacional de Centros Penitenciarios, Concepción Corro señaló que Madriñán no cumple con los requisitos para beneficiarse con lo que establece el artículo 15 del decreto ejecutivo 154 del 9 de julio de 1998 que se refiere al beneficio que reciben los detenidos que presentan delicada situación de salud.