Unos 300 desplazados colombianos ingresaron en los últimos días a la provincia de Darién en busca de refugio a raíz de los nuevos combates registrados entre el Ejército colombiano y guerrilleros en el sector fronterizo con Colombia.
De acuerdo con funcionarios de la Oficina Para la Atención de los Refugiados (ONPAR), los desplazados llegaron en busca de refugio, tras huir al recrudecimiento de los enfrentamientos armados entre guerrilleros y el Ejército colombiano.
Según los informes, los desplazados, en su mayoría campesinos, mujeres y niños necesitan atención médica y alimentos, porque han llegado a territorio panameño sin pertenencias y algunos presentan un alto índice de desnutrición.
Trascendió que ONPAR dará atención a los desplazados hasta que lleguen a un acuerdo las autoridades de Panamá y Colombia para su repatriación a un lugar más seguro, como se hizo el año pasado con un grupo de colombianos que llegó a Panamá en circunstancias similares.
La Policía Nacional ha desplegado un contingente en las poblaciones de Jaqué y Yapé, en donde se encuentra el mayor número de desplazados, ante la posible llegada de paramilitares en busca de presuntos colaboradores de la guerrilla.
En el área fronteriza con Colombia la policía mantiene unos 1,500 hombres, a raíz de una serie de incursiones realizadas por insurgentes y paramilitares, quienes se tomaron algunas de las poblaciones panameñas cercanas a la frontera con Colombia.