La Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), creada en 2004 por Venezuela y Cuba, recibe el próximo lunes a Honduras como nuevo miembro del mecanismo, que plantea la integración regional con especial énfasis en el desarrollo humano.
El presidente venezolano e impulsor del ALBA, Hugo Chávez, sostuvo este viernes que "más países" latinoamericanos y caribeños "quieren" sumarse a ALBA, tras celebrar, nuevamente, la decisión de su colega hondureño, Manuel Zelaya, de adherirse al organismo.
Chávez mencionó a Haití y Paraguay entre los países que habrían expresado su interés de sumarse al organismo, integrado hasta ahora por Venezuela, Cuba, Bolivia, Nicaragua y Dominica.
El próximo lunes en Tegucigalpa, Honduras firmará su adhesión al mecanismo, en un acto oficial al que han confirmado su asistencia Chávez y sus colegas boliviano, Evo Morales, y nicarag ense, Daniel Ortega.
Honduras ingresa a ALBA en medio del apoyo de organizaciones populares pero con el rechazo de empresarios y políticos de diversa tendencia, incluido el gobernante Partido Liberal, que han alegado que con ello se permitirá a Venezuela influir en asuntos internos del país.
Esa misma denuncia de presunta injerencia venezolana es aludida por sectores opositores en Bolivia y Nicaragua que rechazan la ayuda de Caracas.
Por otra parte, Ecuador decidió colocar en un "compás de espera" su eventual adhesión el pasado junio, cuando el presidente Rafael Correa explicó que su Gobierno esperará a que el mecanismo "se consolide un poco más, a que hayan señales más claras de su orientación, su estructura y sus principios".
Correa agregó que Ecuador es productor de crudo y los "beneficios que se pueden obtener del ALBA son básicamente para los países no petroleros, de parte de un país petrolero como Venezuela".
Venezuela es el quinto exportador mundial de crudo, con un bombeo de 3,2 millones de barriles diarios según datos oficiales.
Hasta ahora, la mayor cooperación se da en el plano energético, con suministro de petróleo venezolano a los socios del ALBA, que pueden pagar parte de la factura petrolera con bienes y servicios.
Destaca la cooperación entre Venezuela y Cuba, que han concretado la reactivación de la refinería "Camilo Cienfuegos" con una inversión inicial de 166 millones de dólares, que podrá llegar a 1.400 millones de dólares para ampliar su capacidad de almacenamiento y refino hasta 150.000 barriles diarios en 2013.
También en el marco del ALBA, Caracas y La Habana han constituido empresas mixtas en el área de alimentos, y han proyectado la instalación en Venezuela de una decena de plantas de etanol.
En los casos de Bolivia y Nicaragua destacan el suministro de hidrocarburos en condiciones de pago favorables, que incluyen el pago de parte de esta factura con bienes y servicios como las 6.000 vaquillas que Managua se ha comprometido a enviar a Venezuela.
ALBA fue presentada por Chávez por primera vez en diciembre de 2001 como contrapartida al rea de Libre Comercio para las Américas (ALCA) impulsada por EE.UU., pero su creación se concretó en Cuba tres años después con la firma de una "Declaración Conjunta" por parte del gobernante venezolano y Fidel Castro.
Basado en los principios de justicia, solidaridad, equidad, cooperación, complementariedad y respeto a la soberanía, ALBA defiende la idea de que "el comercio y la inversión no deben ser fines en sí mismos sino instrumentos para alcanzar un desarrollo justo y sustentable".
Por ello impulsa, entre otros, la efectiva participación del Estado como regulador y coordinador de la actividad económica, y una integración energética que asegure el suministro estable a las naciones latinoamericanas y caribeñas.
En marzo pasado, Venezuela, Cuba, Nicaragua y Bolivia finiquitaron el convenio constitutivo del Banco de ALBA, con un capital suscrito de 1.000 millones de dólares, que financiarán proyectos que previamente apruebe en Consejo Ministerial del mecanismo de integración.
La aportación de cada uno de los cuatro países fundadores al fondo común variará "según la capacidad de cada país", dijo el entonces ministro venezolano de Finanzas, Rafael Isea, quien puntualizó que "no se puede hablar de aportes igualitarios".
En abril pasado, los miembros de ALBA firmaron en Caracas un acuerdo para la implementación de programas de soberanía alimentaria basados en el desarrollo agroindustrial en cereales, leguminosas, fríjol, oleaginosas, carnes, leche y agua para el riego.
Para la ejecución de esos programas, las partes se comprometieron "a crear un fondo con un capital inicial de 100 millones de dólares", que Chávez pidió se dirijan prioritariamente a Bolivia.