El asesinato de un obrero, la semana pasada, frente a la Facultad de Educación de la Universidad de Panamá (UP), ha reactivado la necesidad de mayor vigilancia para la comunidad educativa de este centro de educación superior.
“Y con mayor urgencia se necesita reforzar la seguridad en las áreas que dan a la Facultad de Educación y a la Facultad de Administración Pública. Algo que -de hecho- ya estamos coordinando con la Policía Nacional”, afirmó Miguel Ángel Candanedo, secretario general de la UP.

Concretamente, existe una solicitud para que la Policía refuerce la vigilancia en las paradas cercanas al sector de Viejo Veranillo.
“Tenemos una barriada de emergencia al lado nuestro, por lo que queremos que esa presencia policial sea permanente”, agregó el secretario de la UP.
Las primeras investigaciones señalan que el asesinato de la semana pasada guarda relación con riñas entre pandillas cercanas.
“Lamentamos que el escenario para estos ajustes de cuentas sea la Universidad. Por suerte, no estábamos en clases”, valoró el profesor Candanedo.
Aunque la autonomía de la UP limita la acción policial en el campus, según Miguel Ángel Candanedo, esto no impide hacer los acuerdos de seguridad que sean necesarios “para contar con su presencia en sectores aledaños, e incluso en las instalaciones, cuando sea necesario”, expresó.