Una petición de extradición contra los cubanoamericanos Luis Posada Carriles, Guillermo Novo, Gaspar Jiménez y Pedro Crispín Remón fue oficializada ayer ante el Juzgado Quinto Penal por el embajador de Venezuela en Panamá, Flavio Granados, durante el primer día de audiencia seguida a estos cuatro anticastristas acusados aquí de elaborar un plan para asesinar al presidente cubano Fidel Castro.
Granados compareció en la mañana de ayer ante el juez Quinto suplente, José Hoo Justiniani, para formalizar la petición de extradición contra Posada Carriles por haberse fugado de una cárcel venezolana tras su participación en el atentado contra un avión de cubana de aviación, que explotó en el espacio aéreo venezolano y en el que murieron miembros de un equipo de voleibol.
De acuerdo con el diplomático, una vez concluido el proceso judicial contra los sindicados éstos deben ser entregados a las autoridades venezolanas para que cumplan la pena de prisión impuesta en esa ocasión.
En tanto, el abogado Rogelio Cruz sostuvo que el diplomático actúa como un instrumento de Fidel Castro, con la única intención de lograr que sean enviados a Cuba, donde no tendrían derecho a una justicia imparcial.
Cruz consideró, lo que es de todos conocido, el estrecho vínculo entre los gobiernos de Cuba y Venezuela, por lo que ello sería violentar el debido proceso. Añadió que las autoridades panameñas deberán decidir sobre esta solicitud.
También durante el primer día de audiencia, familiares de víctimas fallecidas por acciones realizadas por el grupo liderado por Posada Carriles, solicitaron al tribunal aplicar la máxima sanción a los sindicados y además pidieron sean entregados luego a la justicia cubana.
En este sentido, Carlos Gremat, cuyo padre falleció durante un atentado perpetrado en 1979 en Barbados, dijo que es injusto que terroristas puedan gozar de libertad luego de asesinar a personas inocentes.
Por su parte, Félix García Rodríguez, hijo de Domingo García Rodríguez fallecido durante un atentado cometido en septiembre de 1980 en Estados Unidos, aseguró que el responsable de este ataque fue Pedro Remón.