A partir de mañana Panamá será sede de la XI Reunión Regional de los Países de América Latina y el Caribe, para tratar el tema de la desertificación.
En la reunión, que es organizada por la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), se tratarán los avances en los últimos años para evitar la desertificación.
El evento será realizado en coordinación con la Secretaría de la Convención de Naciones Unidas Contra la Desertificación y la Sequía (CNULD).
En la reunión estarán presentes 33 países de la región, que presentarán sus avances en esta materia.
Anualmente, los países de América Latina y el Caribe se reúnen para revisar el avance de la implementación de los programas de acciones nacionales de cada uno y para analizar la aplicación de nuevas estrategias para controlarla.
Son tres las personas que levantan el acta tras la incautación de las sustancias usadas para la elaboración o transformación de drogas ilícitas: Un perito de la PTJ, de la Universidad de Panamá y otro del Ministerio de Salud, quienes determinan la cantidad, calidad y uso de las sustancias.
Esa acta es refrendada y conservada por el Ministerio Público, y copias autenticadas de la misma se entregarán a los jefes de los despachos donde laboren los firmantes.
Todos los datos recabados y cualquier otro que resulte de interés para la investigación se establecerá en un acta, que será suscrita por los funcionarios que hayan intervenido y por el propietario, poseedor, administrador o por quien se haya encontrado en el predio al momento de la incautación, y por el agente del Ministerio Público.
Luego, el informe preliminar y el de la cadena de custodia se envían junto con lo decomisado a la bóveda en la sede principal de la PTJ, mediante un oficio de la Fiscalía de Drogas.
La curiosidad periodística nos llevó hasta la Secretaría General de la PTJ. Allí, las autoridades han empleado métodos rigurosos para evitar el robo de mercancía incautada en la entidad, como ocurrió en el 2004.
El secretario general de la PTJ, Tomás Rosas, explicó que para garantizar la seguridad de la bóveda, "se ha instalado un circuito cerrado infrarrojo, se ha reforzado la misma bóveda, se han creado mecanismos para que no cualquiera tenga acceso a ella". Las cámaras juegan un papel importante tanto para la seguridad como para la transparencia del manejo de la bóveda. "Nadie puede ingresar a la bóveda por si solo, aunque quiera".
Es en Cerro Patacón, en un lugar ya establecido para este fin, de acuerdo con fuentes de la Alcaldía de Panamá. Esto luego de que la PTJ se solicite los permiso necesarios.
Para agilizar el trabajo la PTJ usa una máquina que minimiza la labor de los funcionarios quienes tradicionalmente desmenuza y pica los paquetes, principalmente de marihuana.
Según Rosas, "hay veces que la máquina pica más de dos toneladas de drogas en menos de 30 minutos, y luego se procede a la quema".
Según la ley, los técnicos de la PTJ, la autoridad que entrega el caso y un funcionario de la Fiscalía de Drogas certifican la cantidad, tipo o grado de pureza de la sustancia, y se hace constar en acta.
En la quema participan un laboratorista del Ministerio Público y otro de la UP; además, un inspector de Salud, quienes cuidarán que la quema no afecte el equilibrio ecológico y la salud pública.
En el 2004, una red integrada en su mayoría por funcionarios, sustrajeron más de 103 kilos de cocaína de los depósitos de la PTJ, fueron reemplazados por harina.
El incinerador conque cuenta la PTJ es una donación del gobierno alemán en el año 1995, pero su utilización se complica debido a la poca capacidad que tiene.