Los últimos residentes del viejo caserón 1830 de El Chorrillo ya no corren peligro. Este viernes funcionarios del Ministerio de Vivienda procedieron a desalojar y trasladar a las familias a otro residencial.
Una de las familias será reubicadas en el residencial Nuevo Mundo, mientras que otras tres permanecerán temporalmente en el alberge Estancia Amador.
En los próximos días el MIVI, en coordinación con el Sistema Nacional de Protección Civil y la Alcaldía de Panamá realizarán la demolición del deteriorado inmueble de madera podrida y zinc.