El procurador general de la Nación, José Antonio Sossa, fue uno de los primeros funcionarios en entregar sus muestras de sangre para la instalación del banco de ADN, prueba a la que también se sometieron el director de la Policía Técnica Judicial (PTJ), Emilio De Léon; el jefe del Servicio Marítimo Nacional (SMN), José Isaza; fiscales y personeros. En ese sentido, Sossa aseguró que el banco de ADN permitirá la ejecución de análisis más exactos para la ubicación de personas en la escena de un crimen. Dijo que esta herramienta permitirá acelerar los procesos judiciales.
Para el jefe del Ministerio Público, la prueba de ADN contribuirá de manera definitiva en acabar con la impunidad en algunos delitos. Dijo que una vez ubicado un criminal en la escena de un crimen violento, éste deberá responder sobre su grado de participación en el ilícito.
Sostuvo que en los casos de filiación, ésta también será una herramienta valiosa para determinar la identidad del padre de una criatura. Agregó que esta prueba será de carácter obligatorio cuando así lo disponga un juez o un funcionario de instrucción.
Se informó que la toma de muestras biológicas se extenderá a las cárceles, funcionarios judiciales, bomberos, agentes de la policía y la PTJ y con el tiempo se pretende mantener un banco con muestras de toda la población. Este mecanismo podría ser utilizado como un instrumento de identificación similar a la huella digital con la particularidad de ser mucho más exacto y con el que se pueden identificar restos humanos deteriorados.
Con la creación del nuevo laboratorio de ADN, Panamá se convierte en el único país del área en contar con esta nueva tecnología, que permite establecer la identidad de personas desaparecidas y de restos humanos encontrados en sepulturas clandestinas. El manejo del banco de datos estará a cargo del Instituto de Medicina Legal, que custodiará las muestras de ADN.