No hay razón para que nadie goce de inmunidad porque es un privilegio "anacrónico" que ya no se requiere en los países centroamericanos, señaló ayer el expresidente de la república, Guillermo Endara. Endara, quien luego de terminar su mandato renunció a la inmunidad del Parlamento Centroamericano (PARLACEN), indicó que superada las dictaduras y la guerra civil en la región no se justifica que existan legisladores y expresidente con inmunidad.
El exmandatario calificó la inmunidad como una "ripio histórico", que hay que abolir porque en vez de ayudar a los políticos lo que ha hecho es provocar el rechazo de la población. Aseguró que en esta época la gente reclama igualdad y que nadie esté por encima de la ley ni de nadie.
Por su parte, el presidente del PARLACEN, Rodrigo Samayoa, manifestó que las críticas que se le formulan a ese organismo con respecto a la inmunidad de que gozan sus miembros son infundadas. Samayoa aseguró que esa instancia no ha llegado ninguna solicitud para quitarle el desafuero a un miembro, por lo que mal los pueden criticar.
Destacó que en caso de que la solicitud para quitarle la inmunidad a un diputado o ex presidente sea presentada los miembros del PARLACEN tomarán una decisión y posterior a ello, deben venir las criticas, no antes.
Interrogado sobre las críticas que se formulan contra la organización política en el sentido de que es un organismo que no trabaja, Samayoa respondió que una encuesta realizada en la región reveló que la población percibe que el PARLACEN es la institución que más trabaja por la integración de Centroamérica. El PARLACEN nace de los acuerdos Esquipulas I y II de 1991 donde los mandatarios acordaron crear un foro de deliberación para reemplazar el diálogo por las armas.
No es hasta 1997 que se instala el organismo con diputados de El salvador, Guatemala y honduras , posteriormente se incorporan miembros de Nicaragua y Panamá. Hay observadores de República Dominicana y Puerto Rico. La organización se reúne una vez al mes y tiene su sede permanente en Guatemala.