Seis mujeres y dos hombres, miembros del jurado de conciencia en el Segundo Tribunal Superior de Justicia, declararon inocente a José Luis Rosas, acusado de provocar el incendio que le costó la vida a dos menores de edad y a una que nunca apareció, en Curundú.
El hecho se registró el 21 de marzo del 2007, luego de una balacera entre las bandas rivales “Niños Sicarios” y “Niños de la Tumba Fría”.
A Rosas se le vincula a los “Niños Sicarios” y se le acusaba de querer incendiar la casa de un enemigo.
El siniestro destruyó 137 casas de madera.