Los moradores del viejo caserón 7-68 en Río Abajo, viven en condiciones críticas hace más de 7 años.
Niños, jóvenes y adultos tienen que ingeniárselas para caminar en medio de la inmundicia alrededor del inmueble, que pone en riesgo su la salud.
Para Noris Ávila, residente de la estructura condenada ubicada en calle 6 de Río Abajo, la situación cada días es decadente.
Ella cuenta la preocupación que a diario vive junto a sus 6 hijos, por el mal estado del caserón habitado por 8 familias, donde las aguas negras se dispersan en el patio.
Para el representante Javier Ortega, la misma situación viven moradores de las barracas La Marina y Victoriano Lorenzo, mejor conocidas como "La Porqueriza" y "La Corotú", ubicada entre las calles 12 y 13 de Río Abajo.
Ortega explica que estas viviendas están a punto de colapsar y que en ellas viven muchas familias en riesgo permanente que necesitan ser reubicadas.
La Junta Comunal explica que los dueños de las viviendas las abandonaron, por tal razón han sido habitadas por indigentes o familias desposeídas.
El edil informó que ha pedido apoyo a las autoridades de Vivienda, desde hace 2 meses, pero aún no ha recibido respuesta.
También destacó que en la administración pasada se le prometió la demolición de estos inmuebles y la reubicación de las familias residentes, pero nunca recibió apoyo.
Una fuente del Ministerio de Vivienda dijo que la entidad mantiene programas dirigidos a brindar soluciones de vivienda popular a los residentes en viejos inmuebles.
Sobre la problemática de las aguas negras en este caserón condenado, el director de Saneamiento de Aguas Servidas del IDAAN, José Carías, declaró que la responsabilidad inicial del saneamiento en el lugar, lo dirige el Ministerio de Vivienda.
Según Carías, debe existir una alternativa con las autoridades de la Junta Comunal, el Ministerio de Vivienda y el IDAAN, a fin de solucionar el problema.