El mismo documento revela que a pesar de que Panamá muestra niveles de desarrollo económico y humano más altos que los demás países de Centroamérica, posee un sistema de administración de justicia con avances "incipientes".
Entre los principales factores de inseguridad de Centroamérica están el paso del narcotráfico, la actividad delictiva de las maras, y la debilidad de los Estados de derecho, fácil acceso a las armas ligeras.
Panamá también es definido por este informe como "una plaza financiera internacional", donde la operación del narcotráfico y el lavado de dinero aprovechan la intensa actividad inmobiliaria y económica para hacer sus gestiones.
Con respecto a la actividad de ladrones o pandilleros, esta no es comparable con otros países de Centroamérica donde las maras se han apoderado de todo.