Nación

Insisten tratar basura tóxica


La Compañía Environmental Protección and Recovery Inc. (EPRI) se ha "cambiado" el nombre en tres ocasiones para lograr la autorización de las autoridades panameñas con la finalidad de establecer una planta para importar y procesar cientos de toneladas diarias de desechos tóxicos en la provincia de Bocas del Toro, reveló una fuente del Ministerio de Salud.
El 30 de julio de 1997, la entonces ministra de Salud, Aida de Rivera, autorizó el proyecto al enviar a EPRI la nota No. 3354/DMS/DGS en la que recomendaba la presentación de un estudio de impacto ambiental como requisito para aprobar la planta, denunció el grupo ecologista Defensa Ambiental
No obstante, a través de una nota fechada en marzo de 1999 la entonces ministra Rivera cambió de parecer y comunicó a EPRI que luego de un estudio realizado por varias entidades se determinó que la instalación de la planta era violatoria a las leyes panameñas sobre materia ambiental.
"En el Ministerio de Salud se han recibido muchas presiones por parte de esa empresa para instalar la planta", reconoció una fuente de la institución quien pidió reserva de su identidad.
La propuesta de estudio de impacto ambiental logró la aprobación de varios funcionarios del Ministerio de Salud en la pasada administración y también del Municipio de Chiriquí Grande en Bocas del Toro, sostuvo la fuente.
En Bocas del Toro muchos sectores cedieron a las presiones de EPRI debido a que la empresa prometió que junto al proyecto invertiría millones de balboas en la construcción de un puerto, escuelas y una carretera.
De acuerdo con Defensa Ambiental, la idea de este proyecto es convertir a Panamá en un centro de trasiego de desechos tóxicos para evadir las leyes internacionales y obtener ganancias en el proceso. El plan incluye reexportar los desechos procesados a otros países del tercer mundo.
"Es sorprendente que este proyecto aún siga circulando en el Ministerio de Salud", comentó Mir Rodríguez dirigente de Defensa Ambiental.
EPRI pretende procesos desechos tóxicos, incluyendo PCBs o bifeniles policlorados y materiales altamente tóxicos que pueden causar graves lesiones a los seres vivos y hasta mutaciones en los seres humanos.
La EPRI sostiene que la planta es factible puesto que la basura tóxica sería tratada con la irradiación de Rayos Gamma, pero de acuerdo a una opinión de expertos de la Universidad de Panamá este proceso no es efectivo para la degradación efectiva de residuos peligrosos debido a la pobre estequiometría obtenida y a la formación de nuevos residuos que pueden resultar más tóxicos.
Igualmente los expertos advirtieron que el proceso que propone EPRI requeriría de una gran cantidad de radioactividad, lo cual indica, según los cálculos realizados, que para la degradación de 300 toneladas diarias sería muy difícil conseguir mucho cobalto para esa operación.


fecha edicion
old id
32787
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América