La Fiscalía Auxiliar realizó una inspección ocular en las instalaciones de la Autoridad Marítima de Panamá (AMP) dentro de las investigaciones adelantadas por la sustracción y venta de 22 licencias de marino. Una fuente ligada a las investigaciones detalló que la diligencia se practicó para determinar cómo fueron sustraídos estos documentos y la posible vinculación de otros funcionarios con este hecho.
También explicó que en la diligencia se estableció que algunas de las licencias sustraídas, posteriormente entregadas, se encontraban al alcance incluso de personas ajenas a la institución, que pudieron haberlas sustraído.
A la fecha se mantienen cuatro personas bajo arresto, pero se estima que con algunas declaraciones recogidas en el expediente podría ordenarse la detención de una quinta que tenía conocimiento de las irregularidades.
De acuerdo con las pesquisas realizadas, la sustracción de los documentos se efectuó tras una detallada planificación en donde mediante engaños se logró que un funcionario sustrajera las licencias y las entregara a cambio de B/.100, para luego venderlas en B/.3,000.
También se informó que las autoridades de la AMP han redoblado las normas de seguridad para la expedición de estos documentos, además de establecer un mayor control sobre los funcionarios encargados de su tramitación.
Esta es la segunda investigación adelantada por la venta ilegal de las licencias de marino. En la primera se realizaron pesquisas, luego que una publicación inglesa señalara que éstas se vendían entre B/.4,000 y B/.5,000 en el extranjero.
En esta investigación se determinó que una ciudadana panameña residente en Miami tenía relación con la venta de los documentos en el extranjero, por lo que se solicitó su extradición.