Educadores para la Salud visitaron locales donde se venden y elaboran alimentos en el corregimiento de Curundú, advirtiendo a los propietarios y dependientes que deben mantener bien aseado su centro de trabajo.
De no cumplir con estas obligaciones corren el riesgo de ser multados por las autoridades, incluso pueden perder sus puestos de trabajo, de ser clausurados los locales de venta.
Hace poco el Ministerio de Salud ordenó cerrar locales donde se preparaban empanadas y chichas.